Glas recupera la imagen familiar de las lámparas industriales, utilizadas en los almacenes y en las fábricas de todo el mundo. Un icono reinventado a la luz de un estilo de vida contemporáneo, transformado en una entidad preciosa y personal, transportada a una dimensión extratemporal.
De día o de noche, Glas es una lámpara con una doble vida. Cuando está apagada, el acabado superficial en metalización en la parte superior vacía, de color cromado, refleja como un espejo los objetos y el ambiente circunstante. Cuando está encendida emite un resplandor cálido, de sabor vintage, concreto y difundido al mismo tiempo.
Esta característica resalta el paso de la tecnicidad del metal a la artesanalidad del vidrio.
Grande o pequeña, colgada de una cadena, Glas transforma el ambiente doméstico o colectivo en un laboratorio creativo, un interesante taller de nuevas tendencias.